22 de noviembre de 2011

La otra



“Que lindo que te quedes a mi lado”
Me dijo el infeliz mientras se  vestía para ir a ver a su esposa.
Me dejo en la cama desecha y sentí como si me hubiera tirado lejos, lejos, tan lejos que sería inútil levantarme y gritarle que es un imbécil.

“Que lindo que te quedes a mi lado”
Me dijo mientras se abrochaba los botones de la camisa, desabrochando de paso cada uno de mis dolores y dejándolos así sangrando sobre mis mejores años.



L. Alison G. Ramos M.

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